Mosa
Cuerpo

 

Estoy seguro de que les importa muy poco esta parte de mi vida, sin embargo me permito contar el presente Jeta Book  para que realice el ejercicio de viajar por sus tiempo y  regresar al ayer;  rascarle los huérfanos a la nostalgia; extasiarse con aquellos pedazos de vida que quedaron en el camino y  hacer presente lo que no se puede sacar del cuerpo por más ganas que aullemos:  mujeres, nombres; duelos mal vividos, borracheras, triunfos, derrotas;  hasta   esas épocas virginales, momentos  que deben ser ilustrados con una canción.

corría (jadeando) el primer  lustro de los noventas, la noticia de aceptación para realizar mi servicio social en el Instituto Mexicano de la Radio - institución fundada allá por el año de 1983 por decreto del entonces jefazo Don Miguelón personaje que se fue al cielo de los políticos tricolores -  reventé de euforia ¡por fin a las grandes ligas! así lo pensé. La canción  que me desgarraba alma y corazón,  además de identificarme como universitario y  apartarme de  temerarios y  bronco, ya que  para esos tiempos me consideraba  gente orgullosa de la revolución cubana y su comandante; la banda sonora de esa mi época: el breve espacio, de Pablo Milanés ¡Quihubules!

De ahí  la búsqueda de empleo - en el IMER  no me quedé – me llevó a Grupo Radio Centro, pero no a la primera división (cabina, micrófono, fama, popularidad, todo en la vida) fue a la calle;   comencé de toca puertas sintonizando las emisoras del grupo que en ese entonces se contaban 11  musicales y una de noticias. La rolita que me piachaba la de los populares Bukis, de Ario de Rosales Michoacán, Inalcanzable ¡arroz porque carne hay!

Alguien me dijo que la clave para buscar empleo no es el departamento de recursos humanos hoy capital humano, sino en hacerle la chillona a todos los carnalitos que  están colocados y pedirles que te metan el codo. Así me sucedió y de pronto me encontraba en la gloria de la radio, es decir  grupo Radio-polis, corporativo que  inició la radiodifusión comercial allá por los treintas del siglo pasado; ahí estaba la XEW la voz de la américa latina.

Obviamente su servidor aterrizaba directamente en la grupera choncha la K buena aquí conocí a la banda pequeños musical y su canción Loco Solitario, que rolón y no es desodorante, chéquenla cuando puedan.

Y La vida siguió, como lo hacen las cosas que no tienen mucho sentido, también me gustan dos tres las  de  Sabina -Donde habita el olvido -  Bueno seguí mi vida laboral. Después de unos años, llegamos en parvada a Grupo Fórmula y  ahí me impactaron dos salsitas que escuché en  Los grandes de la salsa: la historia de Adán García crónica musical que siempre  he asociado a la situación económica, política y social de nuestro bien sufrido-amado México y con él nosotros.  Otra rola de mi vida laboral en ésta época fue: tu y yo, somos uno solo salsita para tu gordita

Paso el tiempo y vaya que transcurrió; hace unos cuantas quincenas regresé al grupo de la Gran Familia Mexicana, Grupo Radio centro y en éste momento la canción de mi vida; Sensación  de Roberto Guillermo. Y las rolas de tu vida laboral cuáles son?  

 

     

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